martes, 15 de octubre de 2013

Fin de obra


Tras algo más de cinco meses hemos terminado los trabajos de la obra de nuestra casa autosuficiente. La semana que viene nos instalamos y comenzamos una nueva andadura. 

Necesitamos descansar y asimilar todo lo vivido durante este intenso verano. 

Una vez más, y aunque siempre piensas que esta vez será diferente, enfrentarnos a un proyecto innovador y arriesgado nos ha supuesto un esfuerzo mucho mayor de lo previsto. La emoción del momento y la satisfacción de ver convertirse en realidad las ideas se mezclaban con el vértigo ante la sucesión de problemas y los desvíos presupuestarios.

Como constructores novatos la curva de aprendizaje ha sido dura. Ahora toca analizar los aciertos y los errores, pero sobre todo, comenzar a disfrutar de la nueva vida que hemos emprendido

A estas alturas vamos teniendo claro que hablar de un prototipo de vivienda autosostenible va mucho más allá de tener un espacio físico donde cobijarte, implica un cambio en la forma de vida. Aún siendo obvio desde el primer momento que una vivienda se puede modular, o más certeramente podemos decir, ecualizar, y que la escala se consigue apalancando el esfuerzo a nivel comunitario, ya sabemos que nuestro objetivo de conseguir una killer application en el mundo de la vivienda no vendrá por un determinado diseño e industralización de producto final. Nuestra intuición nos dice que trabajando sobre formas de vida, podremos avanzar en acercarnos al objetivo, que ya no se puede restringuir al diseño de una vivienda, sino al de un habitat completo generando un conocimiento que si lo consiguiéramos estructurar podría consistir en si mismo en la kill app que vamos buscando.

Gracias a todos los que han participado en el proyecto, los que nos han ayudado desde la cercanía y a todos los seguidores del blog.

Continuaremos trabajando en fuente abierta, compartiendo nuestras experiencias y trabajando en red. 
















Si te interesa conocer la marcha del primer prototipo, visita esta entrada: