martes, 29 de julio de 2014

Vivir cosechando: Kit de Autoproducción de Pan y Trillar (Vellosillo, Castilla)


En agricultura, cosechar se refiere a la recolección de los frutos, hortalizas o semillas cuando están maduros. En la bioeconomía, consiste en obtener de la tierra y del reciclaje con la menor huella ecológica posible lo que necesitamos para vivir. Se trata de cosechar y reutilizar tu propia agua, utilizando el agua de lluvia y depurar para su reutilización todas las aguas grises. Cosechar la energía necesaria del sol y del viento, almacenándola para cuando se vaya necesitando. Cosechar significa maximizar los elementos naturales en los que se alojan las viviendas del futuro, aprovechando el calor de la tierra y la orientación inteligente hacia el sol. También se utiliza en el sentido más tradicional, y trata de alcanzar la autosuficiencia con criterios de soberanía alimentaria, reciclando las aguas negras en compost que se va añadiendo a los nutrientes naturales en la tierra debajo de los huertos inteligentes.

Seguir manteniendo el sistema actual que toma de la naturaleza recursos como si fueran infinitos, sin permitir que se regeneren, y, además la devuelve más residuos de los que es capaz de absorber, contaminando todo y poniendo en riesgo la biodiversidad. Representa una gran ineficiencia y un gran disvalor generando un importante problema.

Curiosamente, la inversión que requiere montar una forma autónoma de vida con emisiones cero de CO2 es más barata que el estandar actual, aunque no es conocido por los usuarios del sistema debido a los métodos de autopromoción del propio sistema. Tienen menor coste porque estas formas autónomas de vida tienen que ser más pequeñas para cumplir con el principio de la biomimética, y, porque requiere una inversión mucho menor que montar una célula de la economía de la especialización del modelo de crecimiento, pudiendo ser autoconstruida y utilizar material de reciclaje. En la economía actual al tener que comprar una casa, en la mayoría de los casos en una ciudad (el ecosistema por naturaleza del sistema), pagar una respetable cifra de inversión financiada en una mayoría de los casos por un banco para los siguientes 40 años, comenzar a pagar los servicios del agua, energía y alimentos, de sistemas ineficientes, caros y con un gran disvalor por el alto coste medioambiental, que no se refleja en el precio de los servicios y productos que consume un ciudadano medio, financiando el sistema el disvalor con la hipoteca medioambiental que trasladamos irremisiblemente a las generaciones futuras.

Todo el que continua aceptando el modelo de crecimiento imperante, se convierte en un defensor del mismo, ya que tendrá que participar en la ecuación producción-consumo para las siguientes décadas y probablemente educará a sus hijos en ese modelo. Con los años sentirá que trabaja demasiadas horas, que no tiene tiempo para pensar o aprender, algo que en si mismo es el rasgo más humano que podemos alcanzar, y que le dificulta en extremo participar de un cambio que se está produciendo. La sociedad del conocimiento se está gestando en un proceso de generación y transmisión contextual a través de internet por la necesidad de inventar y extender una forma de vida que permita a las personas poder vivir cubriendo sus necesidades básicas sin tener que hipotecar su vida, entregando su alma al beneficio de las grandes corporaciones. Y que le permita obtener el tiempo para participar en la sociedad del conocimiento. La existencia física se volverá más local y la vida virtual se globalizará hastalímites inimaginables.

Jorge Juan García, Vivir cosechando (Marzo, 2010)




Esta entrada trata de sintetizar las áreas en las que estamos trabajando para intentar desarrollar el Kit de Autoproducción, como hemos denominado al prototipo de hábitat familiar autosuficiente que estamos construyendo. El objetivo es desarrollar el conocimiento que permita cubrir con los elementos naturales locales las necesidades básicas de una familia (agua, energía, alimentos) de forma renovable y sin generar contaminación. La única estrategia posible ante la crisis que está comenzando (económica, energética y ecológica) es desarrollar sistemas productivos orgánicos, o sea, que no detraigan más recursos de la naturaleza de los que esta es capaz de regenerar y convertir cada residuo en un nutriente, para evitar la contaminación. Se trata de cerrar ciclos, como ocurría en las comunidades antiguas preindustriales (hace tan solo 50 o 60 años todavía se vivía con un ciclo cerrado de nutrientes-residuos).

Ante el enorme reto que implica, solo vemos factible hacerlo desde lo pequeño, a nivel familiar. Muchas cédulas autosuficientes crearan tejidos y estos se uniran formando redes y comunidades. Internet se convierte en el principal medio para cooperar y compartir conocimiento, con miles de proyectos que apuntan al mismo objetivo en estos momentos en el mundo

Energía
  • Adaptándonos al medio (Estrategia bioclimática): tanto en la vivienda principal, como en los edificios anexos, han sido diseñados teniendo en cuenta las condiciones climáticas locales, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir los impactos ambientales, intentando reducir los consumos de energía. Cuanto más pequeña sea una vivienda, más fácil será todo. Una vivienda puede ser autocontruida a bajo coste con materiales ecológicos locales. 
  • Cosechando el viento y el sol (Micro-generación eléctrica): con una instalación de potencia máxima de 2750 kW (2000 kW en 10 placas solares fotovoltaicas y 750 kW en un aerogenerador eólico) somos capaces de abastecer nuestras necesidades energéticas. La generación media que cosechamos ronda los 1400 kW, suficientes para abastecernos sin necesidad de estar conectados a la red eléctrica o a un generador. Calculamos que la inversión se amortizará en menos de cinco años, siendo la vida esperada de los equipos de unos 25 años. Los equipos los hemos comprado de segunda mano por internet. Dos claves permiten esta alta rentabilidad: prescindir de cualquier electrodoméstico que requiera una alta potencia (micro-ondas, lavavajillas, plancha,...) y la necesidad de racionar el consumo energético ante condiciones climáticas adversas (p.e.: cuando hay niebla, no hay viento y las placas generan muy poca energía). Con el alto coste de la energía en estos tiempos y su posible incremento a medio plazo, la opción de la micro-generación es la opción más rentable, tanto desde el punto de vista económico, como medioambiental.
  • Climatización: con una caldera de 24 kW de pellets tenemos sufiente potencia para calentar la vivienda en los días más fríos, siendo necesaria unos 4 o 5 meses al año, en el duro clima de Segovia. En los meses de entretiempo, con una estufa de leña de 9 kW, somos capaces de calentar la vivienda. La leña la obtenemos por nuestros propios medios y el pellet lo compramos a una empresa local que lo producen con biomasa de la zona. El resto del año, el agua caliente la obtenemos con una placa solar termodinámica. De nuevo, la clave es tener una vivienda pequeña, en la cual no haría falta ni siquiera la caldera y permitiría calentar la vivienda con un pequeña estufa o una cocina económica. 
Agua
  • Cosechando el agua de lluvia: el agua de lluvia es gratis y saludable. Las cubiertas de los edificios nos permiten recoger el agua de lluvia y canalizarla hacia depósitos. En el caso de la vivienda principal, almacenamos lluvia en el impluvium de la vivienda, en la lente de agua de la cubierta y en las 17 tinajas que la rodean. Para mantener en buen estado el agua de lluvia del estanque interior (impluvium) utilizamos plantas y tencas, un pez comestible típico de Segovia, que controlan la población de insectos que desovan en el agua, ante el ambiente cálido de la casa. El agua de lluvia, con un sistema sencillo de filtrado es apta para el consumo humano.
  • Cosechando agua subterránea: el sondeo de 94 metros de profundidad situado en la zona de huerta proporciona agua para la huerta, pilones para los animales y árboles del prado. El caudal se mantiene estable a lo largo del año, dependiendo de la intensidad del sol. Utilizamos 3 de las 10 placas solares para generar la energía de la bomba del sondeo, que pueden ser utilizadas para la vivienda principal cambiando un interruptor. En la huerta disponemos de dos depósitos de almacenamiento y el agua sobrante del riego se acumula en un sistema de pozas conectadas que desembocan por gravedad en una pequeña laguna situada en el centro del prado, que también recoje agua de lluvia, creando nuestro propio sistema de retención de agua.
Alimentos
  • Cosechando la huerta: una huerta de 400 metros cuadrados basada en los conceptos de la agricultura orgánica (sin utilizar ningún producto químico, siguiendo una rotación y asociación de cultivos,...) proporcionan suficiente alimento vegetal para una familia y nuestros alimentos domésticos, siendo capaces de producir un excedente en algunos cultivos. Utilizamos diferentes métodos de conservación y congelados para mantener durante en perfecto estado los alimentos durante todo el año. Facilitamos el desarrollo de plantas silvestres comestibles en todo el terreno. La huerta interior ha sido reconvertida en jardín, ya que no recibe suficiente sol para conseguir madurar los frutos. Aunque si funciona muy bien la germinación de las semillas para su posterior traslado como plantón a la huerta exterior. La construcción de invernaderos se convierte en uno de los siguientes objetivos de nuestro proyecto.
  • Frutales: con 20 árboles frutales, 20 almendros y 20 vides, obtenemos la fruta que necesitamos y estamos en proceso de intentar elaborar nuestro propio vino. 
  • Animales domésticos: las proteinas que necesitamos la conseguimos con los huevos y carne de los animales que viven en semi-libertad con nosotros. Consumimos huevos de gallina y oca, carne de conejo y pavo, y esperamos hacer nuestra primera matanza del cerdo el próximo invierno. La mayor parte del alimento de los animales los producimos en nuestra huerta o utilizamos los residuos orgánicos de nuestra alimentación. Además de ser animales productores de alimentos, son los jardineros (cortan la hierba alrededor de la zona de vivienda), fertilizan el suelo y son guardianes, avisándonos cuando alguien viene a visitarnos. Contamos también con varios caballos, que se han convertido en nuestra aficción/deporte favorito. Estamos en proceso de aprender diferentes usos de los caballos, como medio de transporte, para llevar cargas o mover pesos. 
Gestión de residuos
  • Aguas negras y grises: las aguas grises de la vivienda las pasamos por un decantador de natas y una piscina de gravas, antes de filtralos a la tierra. Los productos de limpieza o de higiene personal que utilizamos, los producimos nosotros también, asegurándonos así que son saludables y biodegradables. Las aguas negras las compostamos, aportando el compost una vez al año a la huerta. 
  • Cuadras: la basura de las cuadras de los animales la utilizamos como fertilizante de la huerta y de los frutales. Los restos orgánicos tras su sacrificio también son aportados a la tierra.
  • Basura doméstica: teniendo en cuenta que el 70 % de la basura que genera una familia media en España es orgánica, simplemente reutilizando como nutrientes de otras especies esta basura, podemos conseguir una ahorro en la gestión de residuos enorme. Parte de la basura orgánica doméstica la utilizamos directamente como alimento  de los animales y parte para aportar a las composteras, donde vamos combinando la basura, con ceniza, restos de podas o aclarados de la huerta. El compost resultante lo aportamos también como nutriente al suelo de la huerta. Plásticos, védrio y papel son reciclados utilizando los contenedores de recogida selectiva para su reciclaje.