lunes, 21 de diciembre de 2015

Fab lab y código libre para luchar comunitariamente contra el cambio climático


Como alternativa a la COP21, la cumbre de los dirigentes para buscar soluciones a los problemas del cambio climático y su previsible fracaso, un grupo de jóvenes innovadores decidieron crear la POC21, tratando de convertirse en una comunidad de innovación internacional, con formato campus. El campamento reunió a más de 100 fabricantes, diseñadores, ingenieros, científicos y geeks, a finales del verano de 2015. El comunidad unió fuerzas en un castillo francés concebido temporalmente como un prototipo no dependiente de combustibles fósiles y conformando una sociedad de residuos cero. El objetivo final era superar la cultura de consumo destructivo y publicar en código abierto productos sostenibles que cubren necesidades humanas básicas. A lo largo de 5 semanas desarrollaron 12 tecnologías de forma de vida sostenibles y construyeron una comunidad internacional de innovadores y simpatizantes, que en estos momentos sigue creciendo

Esta es un documental sobre este proyecto.







domingo, 13 de diciembre de 2015

¿Hemos alcanzado los límites de la biosfera?


El pasado 10 de Diciembre celebramos en AdI una sesión con el título: "¿Hemos alcanzado los límites de la biosfera?". Por su interés, reproducimos el texto íntegro aportado por Jorge Juan García Alonso. El debate fue lógicamente intenso ante un fenómeno tan crucial para el futuro de la Humanidad.


La ecología es la ciencia que estudia las relaciones de los diferentes elementos que forman un ecosistema. Una regla básica para que un ecosistema se sustente en el tiempo es que no se puede detraer más recursos que los que el ecosistema es capaz de regenerar y que los residuos que produce deben ser absorbidos de la misma manera. 



En las últimas décadas, tras la segunda guerra mundial, se estableció y expandió globalmente una civilización basada en el consumo. La podemos denominar, civilización occidental, ya que se trataba de número reducido de países los que lideraron el crecimiento y se beneficiaban de él. Tras varios siglos de revoluciones industriales, la sociedad occidental alcanzaba un crecimiento asombroso, tanto en términos de producción y consumo, como en número de habitantes y un alto grado de confort. A este hecho se le denominó progreso. Hasta los años 90, más o menos funcionó. Se trataba de una situación injusta, ya que el 20 % de los habitantes de la tierra, los seguidores de la cultura occidental, consumían el 86 % de los recursos, pero aparentemente parecía sostenible en el tiempo. 

A finales de los años 80 y principios de los 90. según caía el otro gran modelo económico-social surgido de las revoluciones industriales, el comunismo, surgía internet y una serie de países muy poblados, como India, China, Rusia o Brasil, decidieron abrazar la cultura occidental, su industrialismo y la sociedad de consumo. Aparece la globalización. En pocos años se produce un trasvase enorme de la capacidad productiva hacia estos países que se denominaron como emergentes, así como la aspiración de sus pobladores a acceder al paraíso de la sociedad de consumo. 

Los incipientes problemas medio ambientales generados por un manera de entender la vida, el estilo de vida occidental, donde todos los ciudadanos deben de trabajar todo lo posible, para ser lo más productivos y acceder al paraíso del consumo, se hacen globales y entran en fase de aceleración fulgurante. Los antiguos países ricos, todavía quieren más, y su codicia les lleva a endeudarse sin fin, para generar más producción y consumo. La tragedia está servida.

Los problemas medio ambientales comienzan a manifestarse de una manera dramática. Los gobiernos se dan cuenta que algo no funciona, pero ya no pueden parar la máquina. La inercia es tremenda. Es difícil, por no decir imposible, reprogramar a los ciudadanos-consumidores. En la década de los 90, comienzan las cumbres medioambientales intergubernamentales. 

La última es la de París (COP21), donde a la desesperada, algunos ecologistas pedían la declaración del estado de emergencia mundial. Todas han fallado, Paris también. No han conseguido ni de cerca parar la inercia, y mucho menos trazar un plan de contingencia. El destrozo medio ambiental es global y de enormes proporciones. La mayor parte de los recursos que necesita la civilización occidental han entrado o están cerca de alcanzar su cenit de producción. Cada vez será más caro, y por lo tanto, menos rentable su proceso poniendo en peligro la base del modelo occidental, el crecimiento económico permanente. Hemos contaminado cielo, agua y tierra, y la mayor parte de la biodiversidad está en peligro. El colapso ecológico está servido, y podemos observar los prolegómenos en multitud de manifestaciones, incluidas las crisis financieras y energéticas, que no se pueden desligar de la crisis medio ambiental. La cultura occidental ha rebasado los límites de la biosfera, entrando en un terreno desconocido que podría asimilarse a un planeta no explorado. Los ciclos naturales tal y como los conocemos desde que existe el ser humano están rotos. 

La lógica nos dice que siendo un tema tan importante debería ser prioritario para los gobiernos, pero no es así, como bien hemos podido constatar directamente en nuestros propios cuerpos. Tras haber intentando durante años y con un gran esfuerzo buscar soluciones desde arriba, o sea, desde el Estado, los gobiernos o instituciones, terminamos tirando la toalla. Los intereses económicos existentes son tan fuertes que imposibilitan cualquier tipo de cambio. 

Nuestra opinión es que ya no hay tiempo. El colapso ya está sucediendo. Estamos metabolizando nuestro hábitat a velocidad de vértigo. Es probable que estemos viviendo las etapas iniciales de un colapso civilizatorio. Vamos directamente hacia otra cosa, incierta y desconocida, y que no estará exenta de dolor. La nueva civilización, si conseguimos reestablecer un hábitat estable en las próximas generaciones será órganica, menos compleja, más low tech que high tech, más local que global, Lo que ahora vale, dejará de valer. Lo que ahora no vale nada, pasará a ser lo que valga. Aunque la sensación más común es que estas cosas pasan lejos, ocurrirá cerca de tu casa.

Nuestro esfuerzo en estos últimos años se basa en trabajar desde lo pequeño, desde lo más tangible, desde abajo del todo. Hemos creado un pequeño hábitat que trata de fusionar la forma de vivir de las comunidades preindustriales de los pueblos de Castilla con las nuevas tecnologías y la incipiente sociedad de conocimiento. Nos preguntamos si es posible crear una forma de vida que generando conexiones entre los elementos naturales nos permita vivir trabajando menos, con más tiempo libre, con más salud y que nos pueda hacer más felices. En un pasado no muy lejano cada vivienda familiar en el entorno rural de Castilla era un pequeño modelo económico autosuficiente, integrado en una comunidad que cooperaba y que les permitió sobrevivir durante siglos.




viernes, 11 de diciembre de 2015

Un informe de Ecologistas en Acción prevee que ocurra un colapso hídrico en España en tan solo 5 años


La acción del cambio climático en España (con un incremento de las temperaturas medias a cuestas) ha hecho mella en una de sus debilidades medioambientales más claras: el agua disponible. Según un estudio de la organización Ecologistas en Acción, disminuye en más de un 1.550 hectómetros cúbicos al año respecto a lo que disponía en los cincuenta años que fueron desde 1945 a 1996. Es aproximadamente una caída de algo más del 1% anual y equivale a 1,5 billones de litros. El documento presentado este miércoles en París (en el foro alternativo a la Cumbre del Clima COP21) lo liga directamente al cambio del clima.

El análisis une "la reducción de las precipitaciones y la subida de temperaturas" en el origen de la caída del agua en todas las demarcaciones hidrográficas. Década a década, los grandes ríos han ido viendo cómo caían los aportes que corrían por sus cursos y el de sus tributarios.

Dice que, "si en 2000 solo la demarcación del Segura era la única con un déficit estructural", para las próximas décadas se prevé que ese balance negativo llegue también a las del Júcar, Guadiana, Guadalquivir, Cuencas Internas de Cataluña, Guadalete-Barbate y Cuencas Mediterráneas, y parte de las del Tajo y Ebro. Eso abarca aproximadamente la mitad de la superficie de la Península Ibérica.

La ciudades beben poco

Pero la sed no se ha templado. La demanda de agua en España va para arriba y va camino de subir un 10% de acuerdo con los cálculos del informe. La ONG concluye que se está preparando un "colapso hídrico". En España se consume de media al año unos 4.600 hectómetros cúbicos al año para uso urbano. Los planes hidrológicos de las 18 regiones hidrográficas prevén que se sumen otros 100 en dos décadas. "Es un cálculo moderado". Pero la clave, exponen, no está ahí sino en el uso agrario. "Se prevé que haya casi 700.000 hectáreas más de regadío, lo que implicará unos 3.000 hectómetros cúbicos más". De hecho, ocho de cada diez litros de agua que se gastan en España van a los cultivos de regadío.

"La reducción del agua disponible y el incremento de las demandas previstas en el regadío nos llevan a ese auténtico colapso", ha comentado uno de los coautores del iforme, Santiago Martín Barajas. Se trata, abunda el ecologista, de "una reducción que nos lleva a una mayor insostenibilidad".

Así que en un escenario de calentamiento generalizado y menos lluvias que aporten agua, el estudio concluye que el grifo, donde tiene que cerrarse es en el campo más que en la ciudad: "No debería crearse ni una sola hectárea más de regadío en España, a la vez que se sigue trabajando en incrementar la eficiencia en la utilización del agua allí donde se pueda (modernización de regadíos, reutilización de aguas residuales depuradas, etc.), y se fomenta la sustitución de cultivos por otros menos consumidores de agua", concreta. ¿La cifra? "Abandonar un millón de hectáreas de esta agricultura para alcanzar cierto reequilibrio", ha resumido Martín Barajas.





martes, 8 de diciembre de 2015

Con la contaminación emitida, ya no hay vuelta atrás en el cambio climático


“El ritmo actual de emisiones nos sitúa en una senda peligrosa. Actualmente, con lo que ya hemos emitido a la atmósfera, no hay manera de evitar que superemos los dos grados”, afirma el catedrático de Ecología de la Univer­sidad de Castilla-La Man­cha José Ma­nuel Moreno, vicepresidente del grupo II del Panel Inter­na­cional de expertos del Cambio Climático (IPCC), que ha elaborado el Quinto In­forme de evaluación sobre el cambio climático de la ONU. Los científicos del IPCC ya fijaron que no se debía sobrepasar una subida de dos grados como umbral de seguridad para el planeta.

El petróleo bajo tierra

“Para no sobrepasar los dos grados de temperatura, no deberíamos superar 2.900 gigatoneladas de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera”, señala José Manuel Moreno a Dia­gonal. Sin embargo, el científico aclara que “ya hemos emitido 1.900 gigatoneladas de dióxido de carbono, y con eso ya tenemos asegurado un incremento de 1,5 grados”, por lo que nos quedarían sólo 1.000 gigatoneladas por emitir. El profesor explica que “si tenemos en cuenta que emitimos 50 gigatoneladas al año, superaremos los dos grados mucho antes de 2100. No llegaríamos al objetivo. Ya no hay vuelta atrás...”. Al nivel de emisiones actual, los dos grados se habrán superado en 2035, explica el científico.

El quinto informe del IPCC señala que la quema de combustibles fósiles –carbón, petróleo y gas natural– es responsable del 80% del efecto invernadero. Por ello, científicos y grupos ecologistas explican que es necesario descarbonizar la economía, y piden que no se exploten las reservas fósiles hasta ahora localizadas, y que se apueste por las renovables. El profesor Moreno dice que una de las conclusiones del IPCC es que las renovables pueden aportar energía suficiente para abastecernos. 

Justo lo contrario de lo que está haciendo España. Sin embargo, estos días muchos mandatarios repitan el mismo mantra. El comisario europeo de Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, exministro de Medio Am­biente con el PP, declaró unas horas antes del inicio de la COP21 que es necesario “descarbonizar la economía al 100%” antes de final de siglo y optar por las renovables. Y añadió que el Tratado Transatlántico de Libre Comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP), que da vía libre al fracking, es válido porque contra el cambio climático “todo es compatible”.

Por su parte, el presidente de China, primer país contaminante del mundo –con el 25,3% de las emisiones de gases de efecto invernadero–, abogó en la inauguración de la Cumbre de París por que “cada país busque una solución que se adapte a sus necesidades”. Desde el mismo escenario, Barack Obama, presidente de EE UU, segundo contaminante del mundo –responsable del 14,4% de las emisiones–, afirmó estar comprometido con la lucha contra el cambio climático: “Tenemos la capacidad para cambiar el futuro aquí y ahora”. Mientras los Gobiernos hacen promesas, las evidencias científicas del cambio climático están ahí.

2015, el año más cálido

Unos días antes del inicio de la Cumbre de París, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que, a falta de los datos de diciembre, 2015 se ha convertido en el año más cálido desde que existen registros en 1880. Este año cuenta ya con los rangos más altos de temperatura media en el planeta. Además, la OMM apunta que lo mismo ha ocurrido con los últimos cinco años, que han sido los que mayores temperaturas han registrado.

2015 se ha convertido en el año más cálido desde que existen registros en 1880“. La temperatura media del planeta –15 grados– se ha mantenido estable hasta el año 1900, pero a partir de ahí empezó a subir”, señala José Manuel Moreno. Y aunque hubo un parón, “cada década ha sido más cálida que la anterior, un evento sin precedentes en la Tierra”, dice Moreno. Según las predicciones basadas en el ritmo actual de calentamiento, las temperaturas máximas en España subirán entre 5 ºC y 8 ºC a lo largo de este siglo.

Respecto a la subida del nivel del mar, el catedrático de Ecología explica que la ciencia no conoce con exactitud las consecuencias del aumento de las temperaturas, pero las grandes reservas de hielo que ahora se están perdiendo suponen una gran amenaza porque “los hielos del Antártico y sobre todo de Groen­landia se están derritiendo y pondrán en marcha un mecanismo de subida del mar de metros. Eso no ocurre de la noche a la mañana, pero una vez que ocurra cambiará la faz de las costas del mundo”.

Las predicciones hablan de una subida del nivel del mar de siete metros de media a finales de siglo si el hielo del Ártico se derrite y siguen aumentando las temperaturas. Se­gún las predicciones del IPCC, no sólo está aumentando el nivel del mar, sino que se prevé un aumento de las olas de calor, dificultades para acceder al agua dulce, un aumento en el número y duración de los incendios y la llegada de especies invasoras. Algunas de estas especies podrían contagiar enfermedades, como es el caso del mosquito tigre, ya instalado en España.

Para José Manuel Moreno es necesario que los gobiernos “sientan la presión ciudadana” y considera necesarias “todas las acciones de movilización, concienciación y formación de los ciudadanos para que los mandatarios entiendan lo que el cambio climático significa y los plazos que tenemos”.

En la atmósfera hay emisiones que aún no han hecho efecto, pero que lo van a hacer en las siguientes décadas, y eso es imparable”, dice este profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha. Moreno sostiene que el sistema climático “tiene una inercia muy grande y las decisiones que tomemos hoy no las veremos mañana, sino en 20 o 30 años”. Comenta que la ciudadanía “entiende mal los plazos, lo que entendemos son cosas de hoy para mañana, lo cotidiano. Nosotros no tomamos una decisión para los próximos 30 años, pero un Gobier­no sí debe hacerlo”.

El hecho de asumir un aumento de las temperaturas de 2,7 grados –algo que ya da por hecho la ONU en función de los compromisos voluntarios que presentaron 147 países antes de la cumbre–, para este científico no es sólo una cuestión económica o ambiental: “Es un problema ético de toda la humanidad. Alguien está tomando una decisión que van a pagar miles de personas a las que no se les va a preguntar si quieren asumirlo”.

En París podemos acordar seguir como hasta ahora, pero en nuestra sociedad no todo el mundo va a pagar igual [las consecuencias] del cambio climático. Los más desfavorecidos no tienen capacidad de adaptarse. Hay algunos que ya han pagado la factura y han muerto. ¿Cuántas facturas más tienen que pagar los que menos tienen?”, se pregunta.






viernes, 27 de noviembre de 2015

'Corta los cables': deja de pagar el recibo y produce la luz en casa


La Fundación Desarrollo Sostenible pone en marcha una iniciativa para que familias y pequeñas empresas se den de baja en el recibo e instalen placas solares para producir su propia luz de forma independiente y legal, sin conexión a la red tradicional. Los costes por instalación oscilan entre los 12.000 y 24.000 euros, amortizables en ocho años.


Una nueva rebelión se cierne sobre las eléctricas. Se trata de 'Corta los cables', una campaña impulsada por la Fundación Desarrollo Sostenible que promueve la insumisión de los ciudadanos ante el yugo del recibo de la luz con la 'independización' de los hogares y pequeñas empresas del sistema eléctrico. El objetivo es convertir a cada familia en un productor de electricidad desde sus casas, oficinas, granjas, talleres…, rompiendo la relación contractual con las compañías eléctricas.

Es un nuevo concepto de autoconsumo, desligado totalmente de la red eléctrica, en el que el cliente genera y acumula con placas solares toda la energía que necesita durante todo el año, sin necesidad de contar con la red tradicional ni pagar el recibo.

"El sistema de autosuficiencia eléctrica permanente (AOSS en sus siglas en inglés) supone un gran avance en la tecnología de autoabastecimiento eléctrico, permitiendo que cualquier vivienda pueda desconectarse de la red eléctrica y tener una red propia que le permita disponer de la energía necesaria en cada momento para su consumo propio. El sistema se compone de diversos dispositivos de generación eléctrica, establecimiento de red interna, inyección directa a la red eléctrica domestica y acumulación. Todo ello equipado con mecanismos automatizados que permiten un confort y un servicio equivalente al de la red eléctrica convencional".

Así de claro y meridiano arranca el manifiesto con el que la Fundación trata de captar adeptos a la nueva causa por toda España. En sólo cinco meses, más de 130.000 personas se han interesado por el proyecto, que al estilo de los movimientos sociales que ahora remueven a muchos españoles de sus sofás se ha ido extendiendo no sólo vía internet, sino también mediante charlas presenciales por diferentes provincias.

El corte de cables que promueven no sólo es simbólico, es también real y legal, sorteando las trabajas que está imponiendo el Gobierno al desarrollo del autoconsumo en hogares y empresas con vertido a la red de energía sobrante. El autoconsumo independiente nace como alternativa al poder del oligopolio eléctrico e intenta traer a las ciudades un fenómeno que comenzó a desarrollarse en entornos rurales hace ya muchos años.

Aquellas casas de campo, granjas, explotaciones agropecuarias y otro tipo de instalaciones que estaban aisladas y no podían conectarse a la red eléctrica tradicional conseguían la electricidad autoproduciéndola con placas solares. No pagaban recibo alguno y todo su electricidad era renovable, sin recibos, sin trabas legales, pero con grandes limitaciones técnicas. Sin embargo, los nuevos sistemas AOSS permiten que "cualquier usuario de electricidad que disponga de una superficie soleada suficiente, aproximadamente de siete metros cuadrados por cada KW de potencia contratada en la actualidad y que tenga un espacio en la vivienda de 4 metros cuadrados para instalar el sistema de acumulación, el de energía auxiliar y los sistemas de inyección y control", pueda ser completamente independiente del sistema.

"Con el Sistema AOSS, tienes la posibilidad de ser el dueño, el propietario de tu energía. Te permite darte de baja de la compañía eléctrica y depender exclusivamente de ti. Sin más recibos a fin de mes, sin amenazas, sin subidas inesperadas, sin miedo a encender la luz. Con la tranquilidad de depender exclusivamente de tu esfuerzo, de tu gestión energética y con el respaldo y la garantía de una empresa acreditada y comprometida mediante contrato con el usuario y con la Fundación Desarrollo Sostenible", señala esta institución en su web. El coste de las instalaciones puede oscilar entre los 12.500 euros para una de 3 kilovatios (genera 6.000 Kw/h anuales) a los casi 24.000 euros de una de 7 kilovatios (genera 12.000 Kw/h anuales), de forma que la inversión podría amortizarse en un periodo de 8 años. Eso sí, todo dependerá de las necesidades y perfiles de cada consumidor, así como de la ubicación e insolación de la vivienda o industria a equipar.

"Los precios hay que adaptarlos en cada instalación a las necesidades energéticas de cada vivienda de forma que no hay dos presupuestos iguales. Dos viviendas que posean consumos anuales similares pueden tener un presupuesto de la instalación muy dispar, hasta el punto que uno sea mucho mayor en uno que el otro. Esto se puede deber, por ejemplo, a que el hábito de la vivienda sea conectar muchos aparatos eléctricos a la misma vez y la otra lo hace repartido a lo largo del día, por lo que la primera necesita una mayor potencia instalada que la segunda", señalan a modo explicativo los promotores de Corta los cables. Lo que es completamente gratis es la materia prima, el sol. La energía fotovoltaica, además, es cien por cien renovable y no contaminante. La autosuficiencia energética es completamente legal y las instalaciones, desde el punto de vista fiscal, se acogen a la normativa actual del pago de IVA de las facturas.

También se requieren las licencias que, en su caso, determinen los ayuntamientos. Si la iniciativa prospera en pueblos y urbanizaciones, se podrían llegar a crear redes AOSS para compartir la energía generada sobrante entre las instalaciones interconectadas. "Esta modalidad permitiría que el sistema auxiliar fuera común a todos los vecinos interconectados y , por lo tanto, más económico. También tendría la ventaja de complementar la disponibilidad de energía, sumando la acumulación disponible", señalan.

¿Y si se vive en un piso de un edificio, es posible instalar un sistema de autoconsumo? Sí se puede, "siempre que el titular de la instalación disponga de la superficie necesaria de captación solar, tanto en cubierta como en fachada sur, y cuente con la autorización necesaria de la comunidad de propietarios. En este caso lo ideal sería que todo el edificio se interconectara o que lo hicieran los vecinos del mismo que deseen poner su instalación", concluyen la plataforma. Ya hay decenas de empresas especializadas en el desarrollo de proyectos solares que han sido acreditadas como "empresas instaladoras" para poder ser contratadas por los interesados.

Enlaces relacionados: 




martes, 24 de noviembre de 2015

Reflexiones previas a la Cumbre del Clima de París






Los retos ambientales son de tal envergadura que ponen en entredicho la supervivencia de la especie humana.

James Lovelock, científico.


La renombrada Cumbre del Clima de Paris 2015 parece ser el último intento de frenar la destrucción de nuestro habitat. Hace tiempo que nos dimos cuenta que los problemas no se podrían arreglar "desde arriba", pero seguiremos con suma atención el evento. Exponemos algunas reflexiones para dar contexto al momento.

Consecuencias del modelo de crecimiento

Los combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) de los que proviene la energía que ha soportado el modelo de crecimiento, son los principales causantes de las emisiones de CO2. Las consecuencias del aumento de las temperaturas por la concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero, entre los que se encuentra el CO2, son ya bien conocidas: aumento del deshielo permafrost (inundaciones, migraciones), aumento del nivel del mar, las corrientes oceánicas, el incremento de los desastres naturales (fenómenos atmosféricos más frecuentes y más fuertes), el aumento de las enfermedades tropicales, la pérdida de biodiversidad (de especies y ecosistemas), la disminución de la producción agrícola y el aumento de los cambios en los regímenes hídricos (sequías). El cambio climático es la parte más visible del desajuste ecológico provocado por el modelo occidental basado en el crecimiento, aunque no es el único. La clave del cambio será descubrir y probar nuevos modelos. En eso estamos, y no somos pocos

Hemos sobrepasado los límites de la biosfera

La actual situación de crisis acusa los límites del crecimiento, que responden a una crisis económica-monetaria y energética. Para dar respuesta a tal situación, el escenario demanda un cambio en el modelo de desarrollo de las sociedades, con nuevos modelos de producción y consumo. La alternativa es el caos, aunque parece que ya estamos ahí. El objetivo de cualquier modelo de desarrollo sostenible es que no supere la capacidad de carga del ecosistema (huella ecológica). No podemos seguir consumiendo más recursos de los que la naturaleza es capaz de renovar y convertirlos tras su proceso en contaminación, que tampoco es capaz de absorber (ver nuestra opinión en un vídeo)

Es la cumbre de los países ricos 

Tewolde Berhan G. Egziabher, profesor de la universidad Addis Ababa de Etiopía, diferencia dos tipos de pueblos que coexisten en el mundo. Los pueblos ecosistema, que viven de los recursos de su entorno. Y los pueblos biosfera, que necesitan los recursos de todo el planeta para poder desarrollarse. Al acaparar los pueblos biosfera cada vez más recursos, los pueblos ecosistema cada vez disponen de menos recursos en su entorno. Situados en los ejes Norte-Sur, la desigualdad se perpetua con el devenir de la crisis ambiental.

Los países en vías de desarrollo quieren su parte

En general, “la demanda mundial de energía crecerá cerca de un tercio entre 2013 y 2040” en el escenario central del WEO-2015, “con el crecimiento neto impulsado en su totalidad por los países en desarrollo“. Nadie quiere perderse la gran fiesta de la sociedad de consumo. Los países ricos no pueden evitar que otros les quieran seguir. 

El destrozo de la biosfera no está en la agenda pública

"El cambio climático es hoy por hoy un problema económico y político, pero los gobiernos y las empresas no darán el giro necesario hasta que no exista la presión social". El problema no es la negación del cambio climático, es la resistencia psicológica que ha echado raíces en gran parte de la población y que obedece a causas complejas, muy relacionadas con nuestra propia condición de humanos. Nuestros cerebros están programados para responder a amenazas concretas, visibles y urgentes. Somos capaces de vislumbrar el futuro, pero no reaccionamos hasta que tenemos el peligro delante. Y por eso una amenaza abstracta, invisible y hasta cierto punto lejana como el cambio climático no provoca una acción colectiva. Hace tiempo reflexionábamos sobre el tema, para intentar comprender porque somos una minoría los que queremos entender el problema, y además, dentro de esa minoría, somos todavía menos los que nos arriesgamos a intentar buscar soluciones.



martes, 3 de noviembre de 2015

Ten years that changed everything; and prevented all change



Posted by Ugo Bardi at Cassandra Legacy Blog

We are one month away from the COP-21, in Paris, that should change everything - and will probably change nothing relevant. But change does occur, even though in ways that often surprise us, and in ways we may not like to see. The past decade has been a period of enormous changes and, also, a decade of gigantic efforts aimed at avoiding change at all costs. It is one of the many contradictions of our world. So, let me try to tell the story of these difficult years.

- The acceleration of climate change. In 2005, climate change seemed to be still a relatively tame beast. The scenarios presented by the IPCC (at that time updated to 2001) showed gradual temperature increases and the problems seemed to be decades away - if not centuries. But 2005 was also the year when it became clear that limiting warming to no more than 2 degrees C was much more difficult than previously thought. At the same time, the concept that climate change is a non linear process started to penetrate the debate and the danger of the "runaway climate change" was more and more understood. The events of the decade showed the rapid progression of climate change. Hurricanes (Katrina in 2005, Sandy in 2012, and many others), the melting of the ice caps, the melting of the permafrost, releasing its deadly charge of stored methane, giant forest fires, entire states going dry, the loss of biodiversity, the acidification of the oceans, and much more. It was found that high temperatures affect humans more than it was believed and, as a last straw, that the negative effects on the human behavior of increasing CO2 concentrations are much more important than previously believed. We are discovering with horror that we are transforming our planet into a gas chamber and we don't know how to stop.

- The rise of denial. In 2005, the denial of climate science seemed to be in decline, to be buried in the dustbin of history by the accumulation of scientific knowledge on climate. It was not to be so. The campaign against science went into high gear, using the full range of propaganda techniques available. In 2008, we saw the so-called "climategate" scandal, possibly the most successful negative PR campaign ever mounted. In 2011, the "pause" memewas diffused by the Daily Mail, and it was another remarkably successful propaganda attack. Then, individual climate scientists were harassed, demonized, investigated, and even physically threatened, while the public was the objective of a barrage of contradictory information destined to create uncertainty and doubt. The campaign was successful, especially in the US. During the 2012 presidential campaign, we saw both candidates avoiding the climate change issue as if it was laced with poison. And, in 2015, we see something never seen before: none of the Republican presidential candidates agree that climate change is caused by human activities, and that it is a problem. Denial remains a heavy burden to the attempt of doing something practical to stop climate change.

- The peak that wasn't. In 1998, Colin Campbell and Jean Laherrere re-examined the ideas of Marion King Hubbert, who, in the 1950s, had introduced the concept of "peaking" for the production of crude oil. Their calculations indicated that the world peak - that they dubbed "peak oil" - would occur in 2004-2005. It was a reasonably good prediction in terms of "conventional" oil, which seems to have peaked between 2005 and 2008. But Campbell and Laherrere had not considered the role of "non conventional" oil; combustible liquids such as shale (or "tight") oil. Using these new sources, the production of "all liquids" kept increasing and that has made the concept of peak oil as popular, more or less, as Saddam Hussein was in the previous decade. The effort of the oil industry to produce from difficult resources led to various bad consequences for the ecosystem (remember Macondo in 2010?), but the main one is that the CO2 emissions did not decline as a consequence of depletion, as it might have been expected.

- The fading of green. In the 1990s, sustainability was still a fashionable idea and Green parties had considerable representation in many European parliaments. Over time, however, the political weight of the environmental movement has constantly eroded. The destiny of the Green parties closely follows that of all the ideas about environmental sustainability, which are not any more part of the arsenal of slogans of winning politicians. Even the European Union, once a bulwark of reason and of environmental consciousness, lost its focus,in particular with the mad hope of importing natural gas from the US. Most people all over the world seem to be so busy with their day-to-day economic worries, that they have no time or inclination to worry about an abstract entity called "the Environment", which seems to be an expensive luxury that we can't afford right now. It seems that "growth" has swept away "the Environment" everywhere as the thing to cherish most.

- The financial collapse. The deep causes of great financial crisis of 2008 were never really understood and were reduced to contingent bad practices in finance. However, it was not just a financial crisis, it led the world's real economic machine to grind to a near complete stop. Production and transportation of goods collapsed for a while, showing the fragility of the whole system. The crisis was overcome by printing more money and the economy restarted to work; but it never recovered completely. And nobody knows whether another financial collapse is around the corner and what could be done if it comes.

- The rise of conflicts. Military confrontation and violent strife are on the rise. We have seen tanks rolling in the very heart of Europe and an immense strip of land in a nearly continuous military confrontation, from North Africa to the Middle East, and all the way further to Afghanistan. Entire nations are crumbling down under massive aerial bombing and civil strife, producing hundreds of thousands of refugees fleeing. Is like a fire that flared once, and now is growing, engulfing one country after another. And nobody can say where the fire will stop, if it will. The only thing we can say is that destructive conflict tends to erupt in those states where the economy was in large part supported by the revenues from fossil fuel exports and where depletion led to the total or partial loss of this revenue. This was the case, for instance, of Egypt, Yemen, and Syria. The struggle may also be related to climate change and the consequent drought, as it is the case of Syria. We can't say for sure of all this is a harbinger of things to come in other places, but it might well be.

- And more.... The above is not an exhaustive list of all the things that have been going on during the past decade. One could add the erosion of democracy and of personal freedom in the West, the decline or even the collapse of several national economies, the ongoing de-globalization, the increasing competition for rare and limited mineral resources, and much more. But all these events have a common origin. In all cases, people and institutions reacted to change by trying to stop it. For instance, facing the oil and gas depletion, the industry reacted by doubling the effort to find more at all costs, both financial and environmental. And they also stepped up its effort to deny the existence and the danger of climate change. Then, most people tried to solve their immediate economic difficulties by working hard and ignoring the deep reasons of their troubles. And here we are: after a decade of effort to ignore and contain changes, we are facing unavoidable and drastic changes. And we don't know how exactly to adapt to these changes. It is a difficult time that we are facing.

On the other hand, there has been at least one positive trend during the past ten years.

- The renewable revolution. Solar and wind technologies have dramatically improved in terms of both costs and efficiency. There have been no technological miracles, just steady, incremental improvements. The result is that, in ten years, renewables such as silicon based photovoltaics and wind plants have grown from toys for environmentalists to serious technologies that can produce energy at costs competitive with those of fossil fuels. Renewable energy is the greatest hope we have for a non destructive adaptation to the unavoidable changes ahead. It will not be easy, but it is possible; we need to work hard on it.





martes, 13 de octubre de 2015

Charla de David Holmgren, uno de los padres de la permacultura, sobre el colapso




Permaculture works as a systemic strike against the system which is destroying the planet... The advice is to build your own self reliance for enlightened self interest and then maybe others might copy that and then maybe that might build a constituency that could actually leverage change and maybe it might contribute to an actual collapse of the global financial system and that might be the only thing that save us from the climate cocoa







miércoles, 7 de octubre de 2015

Why we will need Transformaking for climate change and the post-peak metal era



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From P2P Foundation: excerpted from a text from co-organizer Jean Noël Montagné,  sent via the what-the-flok email list, September 2015, announcing a festival on the subject: (english text from native french speaker, not corrected)


“I am the founder of a hackerspace in Nice, france, called Nicelab, ” Open Laboratory of Nice”. I started collaborations with HONF foundation Indonesia twelve years ago. I was very happy last year, when HONF team invited me for brainstorming on the future of making and DIY spirit, when Gustav Hariman, from Bandung hackerspace, invented the word Transformaking/Transformakers. For me, this word are an opportunity to impulse a political perspective in the Makers scene in rich countries.

In France, most of the Makers are hobbyists, technolovers, geeks. They create for fun, for local glory and some, for business. But few of them are makers for social or political goals. Most of the objects created in fablabs and makerspaces in the last years are useless regarding the urgent problems of the planet. Because the planet is on fire. Climate crisis. Energy crisis. Demography crisis. Water crisis. Metals crisis. Financial cris. Education crisis, even crisis of mental health because of the abuse of digital communication. 

But stop ! it’s enough ! Come back to transformaking, No-one wants to ear this crude reality !
And that’s the problem: historians studying the extinction of old civilisations in the last millinaries have discovered that leaders and populations perfectly knew the serious problems of their time but they have ignored the scientific advices and all indicators turning to red, until the end. We are doing exactly the same and we don’t have a lot of time to act. We must transform all sectors of the society before the conjunction of some important crisis, and transformakers will help us to do it.

In the global village, industry is totaly dependant of flux, networks of raw materials, energy, goods, tools, components, distribution and transportation. Any failure on one spot can disturb or stop all the chain, from extraction of raw materials to distribution of goods. This interdependency is an enormous fragility in the context of the coming crisis, and transformakers can help us to break it.

We have all noticed that we can’t really count on our political systems to find efficient solutions, we should count on ourselves. We, citizens, can buid resilient communities, based on small structures, driven by direct democracy, and based on big citizenship networking. We have the digital tools and the network to do it.

Transformakers have a key role in this transition from globalisation to resilience.

Let’s have a deeper look in this crisis instead of being blind to reality. If we are here in Jogyakarta, it’s because we have understood what is coming, and how Transformaking can help us.

The first crisis to observe with the glasses of transformaking is climate crisis.

– In december in France, during the UN conference about climate change, COP21, a hundred presidents and 25 000 leaders and technocrates will brainstorm on how to impose radical solutions to nations, or not, for limiting the rise of the global temperature to 2 degrees more.

For me, it’s an announced fail.

A fail because the goals of the meeting started in a wrong direction. Accepting 2 degrees more, in average, on the planet, is accepting violent transformations of the climate: hurricanes, floods, dryness, wildfires, pollination problems, soil erosion, insect, animals and vegetal invasions, viruses emergence, and so on, that will create a giant loose of biodiversity, massive extinction of species in earth and ocean during years. Look at what’s happening with just a half degree more in the last fourty years, we see important effects on the poles, on the climatology, on water storage, on agriculture, on the acidity of ocean.

So 2 degrees more will create huge environemental and social disorders, unstability everywhere, wars, starvations. Hundred millions of refugees could have to move, but move where ?. The management of this mass of refugees can completely dismantle the geopolitic equilibrium and will deeply affect all the planet. A new era of chaos, but a opportunity for changing radically the system in good directions.

This meeting will be a fail, because the richest countries don’t want to change their way of life in the direction of degrowth, wich is the only realist solution. And because developing countries with a big growth, like in Asia, South America or Africa for example, don’t want to stop this mad race to personal enrichment.

Can you imagine what can happen, in terms of energy, in terms of circulation, in terms of urbanity, in terms of pollution, in terms of fluidity of a city and merchandise transport if all this people earn enough money to buy a car for rainy days ?

How transformakers can help in the context of climate crisis ?

By helping us to change the scale from globalization to small resilient networked communities. By helping us to rebuild real democracy. By helping us redefine our urbanisation, our usage of the lands. By helping us to rebuild our social organisation around knowledge networks.

Second crisis affecting the world is energy crisis: all our societies and economies are totally dependent on oil: the actual madness of the low prices must not mask that conventional Oil had a production peak few years ago. We live now in the illusion of infinite Unconventional oil and shale gas, but this new prosperity will have a end. And it will not be possible to drill and destroy all our lands and groundwater everywhere and continue to produce greenhouse gas. The planet has a limited quantity of fossil energy in the ground, and we are reaching the limits in one or two generations, our children.

Coal will stay a durable low cost solution for many countries, increasing the climate chaos. The actual very low cost of oil is a unique opportunity to invest in renewable energies, but few people, few nations have understood that. ( New Zealand, Denmark, Bhoutan, etc)

We imagine how Transformakers can help in the context of energy crisis and interdependency: in the same direction of autonomy and solidarity. Changing the scale again. We must harvest clean energy, renewable energy everywhere, and share it. Hackers and Transformakers have a lot of solutions.

The third big crisis, coming at the same time, is a the crisis of resources: pure water is missing everywhere because of very bad managements, but the most important resource crisis will come with metals: here is the previsional calendar about the peak of production of metals.

Transformakers must help us to redefine our materials strategies our industrial strategies. How to go from globalization of the production of very bad quality goods, to small autonomous production of very solid tools and productions ? How to organise a clever recycling of all raw materials ? how to change the scale in the direction of self-democratic management, citizen industry, is again the problem to solve. And transformakers have a lot of solutions.

No lessons have been taken from the 2008 crash. Fragility of the economy grows with technological improvments in high frequency trading. 95% of daily market transactions does not involve goods, but only speculation. The debts of many countries are deeper every day, and those debts places the political teams under the control of big banks, big monetary regulators driven by banks, and under the control of big companies wich doesnt care about common goods. This provoke also a crisis of democracy, of citizenship,

Hackers and transformakers have always worked on the evolution of money. Digital encrypted currencies, local moneys, networks of exchange, P2P moneys are research we should more focus on very quickly, because solutions exist to be less dependant on banks and markets.

Come back to transformaking, and let’s have a look to good, positive news, coming from everywhere in the world.

We discover today that good social, environemental and financial practices have always existed. Transformaking is the common behaviour in many communities in the world, especially in rural areas: do it yourself, DIWithOthers, Do It Together: people invent tools and technologies adapted to their context, to their pragmatic needs, using few resources, using local resources, people repair, they recycle, they hack objects, they transmit the knowledge to young generations.

In social organisation, all over the world, small communities use solidarity structures, monetary arrangements, like barter systems that can be considered as local money, in a pure peer to peer exchange. The organisation of traditional communities are big lessons for us and this model just need digital tools to be adapted to small communities in modern world.

Transformaking has had also an official arrival in our society, 30 years ago, when hackers started to change the world with the first open source software licences, wich was one of the most powerfull polititcal act of the XXth century. Artists have followed the movement 20 years ago with open source documents and artworks licences, and some makers have taken another important step, ten years ago, with Open Source Hardware licences. This is transformaking: changing the society by offering alternatives containing the values of solidarity and knowledge.

Open source technologies, from their concept to production or distribution, open the possibility of a total citizen control on technology. It’s now possible to envision human-scale industry, citizen industry, decentralized industry, like our ancestors did before industrial revolution. The ecosystem of transformaking is self-organised around knowledge networks. Any technological process can be created or imporved by transfomakers, because networks of knowledge, network of citizen research, and network of materials and components exists. In the recent years, transformakers have started to design and build very complicated open source machines related to many sectors of industry, and citizen research attacks now topics like high tech medecine, nuclear physics, nanotechnologies or genetics.

Patents are living their last twenty years, even in some very protected niche industries, like for example medical equipements: look at this slides:

One could argue that hackers, transformekrs are not regulated by authorities, certifications, ethics comitees ? and could launch dangerous projects for the society ? No.

Because we are network of citizens, we are self organized and the debate is always open in open source technologies. Creation and correction of code follow real democratic rules.

How to push more transformaking in society ?

– first by protecting internet and the net neutrality. Networking tools are essential for democracy and sharing of the knowledge. Big companies like Facebook and GAFAM are silently killing internet by replacing all software on the client side, by services driven by their data-suckers servers.

* by supporting hackers and transformakers projects through crowdfundings

* by opening new medialabs, hackerspaces, makerspaces, and open laboratories, and specialized of them ( biology, health, agriculture, etc)

* by opening places in cities to dismantle, repair, recycle objects, parts, etc

* by choosing to use open source software and open source hardware when available

* by funding P2P and common goods initiatives on all sectors of society ==> P2P foundation

– by installing education programms about hacking, about transformaking,

Transition from globalisation to new resilient small scale networked societies is necessary and must start now. Transformakers are the first explorers of a post capitalist era. But they don’t move alone. Many new citizen organisations, new style political movements are following the movement, but most of them ignore what transformakers are doing.

Transformakers have started to transform the society through new behaviours based on local resources, local solidarities, self-management and direct democracy, and based on global communication and global exchange of knowledge.

Instead of loosing energy to impulse this vision into standard political systems, it look more efficient to start building initiatives around us, responding to our values, co-existing with the actual system, and if our alternatives are good, if our models takes sense into the society, they will naturally replace the old system, without war, without revolutions.”