miércoles, 12 de abril de 2017

Carlos de Castro sobre sostenibilidad en la ciudad y en el mundo rural


Hoy, cada metro cuadrado de una ciudad disipa entre 10 y 100 vatios de potencia, con cierta tendencia a que las ciudades más grandes disipen más por metro cuadrado (es donde encontramos los rascacielos y las grandes avenidas congestionadas de vehículos, donde en verano su propio calor requiere de cada vez más aires acondicionados, donde el sol no llega en invierno por la sombra de otro gran edificio). Sin embargo, los sistemas de captación externos a la ciudad de energía eólica o fotovoltaica (esos que se vendrán abajo también) no llegan a proporcionar ni 10 vatios por metro cuadrado, y la biomasa aún mucho menos. Por tanto una urbe energéticamente depreda/depredará varios órdenes de magnitud su territorio (y salvo que bajemos el consumo en dos órdenes de magnitud -lo que implicaría dejar de ser cualquier ciudad imaginable- seguirá siendo un sistema fuertemente parasitario e insostenible).

[...]

No hay suficiente espacio en el medio rural ya para el crecimiento que se necesitaría para alojar a tanto urbanita sosteniblemente. Y aún menos si partimos de una obviedad: no se hará ordenada y planificadamente (los urbanistas están a otra cosa y así seguirán por un tiempo). ¿Alguien conoce a algún arquitecto de algún sitio del mundo que esté haciendo planes para reducir Sao Paulo, Nueva York, Barcelona a un 10% o menos de su población actual? ¿No? Pues ya llegan tarde… “Planificar” el colapso, no el decrecimiento, es de lo que se trata. El lunes pasado se lo dije a todos los alumnos de primero de arquitectura de la Universidad de Valladolid (unos 150). Apostaría a que pocos estudiantes de arquitectura del mundo reciben esa información tan cruda. Quizás uno o dos dentro de 15 años recuerde nebulosamente algo de lo que les presenté: básicamente la inevitabilidad del colapso civilizatorio y las posibles adaptaciones que como arquitectos podrían llevar a cabo:

1ª construir barato, duradero y local (aquí sí están algunos)
2ª rediseñar las urbes (movilidad, orientación solar…) (alguno también aqui)
3ª deshacer las ciudades grandes y convertirlas en minas (¿cabe en la imaginación?)
4ª cambiar de visión hacia una imitación de la naturaleza (cierre de ciclos y metabolismo orgánico -pero esto será a nivel teórico porque solo se podrá hacer tras el colapso, para las nuevas civilizaciones bajas en energía y tranquilas y superavanzadas en el desarrollo tecnológico-).

Fragmentos de comentarios de la entrada Detrás del milagro urbano está la energía




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